Me refiero a su atenta circular número 01/GVMREIP/2012, de ayer,
mediante la cual da a conocer precisas instrucciones para las gestiones ante el
Parlamento Europeo y los Estados Miembros de la UE, en torno a la propuesta de
la Comisión Europea sobre el nuevo esquema del SGP, así como sobre la posible
adhesión del Ecuador al MERCOSUR, que excluye la alternativa de negociar un
Acuerdo Comercial con la Unión Europea.

Dichas instrucciones guardan plena coherencia con la nota enviada
por usted, como Canciller Interino del Ecuador, a sus homólogos de los Estados
Miembros de la UE y a las autoridades competentes del Parlamento y de la
Comisión Europea sobre el tema del SGP+, pero, principalmente, cabe subrayar,
son coherentes con la política exterior definida de manera soberana por el Jefe del
Estado.

El día viernes 30 de diciembre, a las 17:30 horas de Bruselas, recibí
copia de la comunicación número 20306/GVMCEI/JNC, de fecha 29 de ese mes,
suscrita por el Viceministro de Comercio Exterior e Integración Económica, dirigida
al Director Adjunto de Comercio de la Comisión Europea, pero transmitida también
de manera simultánea a los correos personales de numerosos destinatarios entre
ellos el Canciller del Ecuador, el Embajador del Ecuador ante la UE, el Encargado
de Negocios de la UE en Quito, funcionarios subalternos de la Comisión Europea,
miembros del equipo negociador ecuatoriano **[omitido]**

Con dicha comunicación el Vice-ministro de Comercio Exterior
transmite a la Comisión Europea las respuestas ecuatorianas a los cuestionarios
formulados sobre varios temas sensibles, entre ellos compras públicas, sectores
estratégicos, servicios y establecimiento. A juicio del Viceministro ecuatoriano,
dichas respuestas permitirán a la UE evaluar la situación jurídica que existe en el
Ecuador y, consecuentemente, la posibilidad de establecer compromisos en esas
materias. Concluye que espera una respuesta favorable, que permitirá acordar
una hoja de ruta y un calendario de negociación adecuado y expedito, a fin de
alcanzar en el menor tiempo posible el objetivo que las dos partes se han
propuesto en el campo de las relaciones comerciales.

La lectura que esa comunicación suscita en las autoridades de la
Unión Europea es clara, precisa y unívoca: el Ecuador quiere negociar su
adhesión al TLC concluido con Colombia y Perú, que es el único instrumenta
sobre la mesa de negociaciones. Es posible que las respuestas no sean
satisfactorias y, además, nada se dice sobre la exigencia europea de superar la
política de denuncia de los Tratados Bilaterales de Promoción y Protección de
Inversiones, pero la voluntad política de negociar la incorporación al citado
Acuerdo Comercial, definido como TLC por la UE, Colombia y Perú, es indudable.

Esa voluntad política de adherir al TLC citado afecta muy
negativamente la gestión ecuatoriana para que nuestro país continúe
beneficiándose del SGP+ después de enero de 2014. Como es de conocimiento
de esa Cancillería, la Unión Europea mantiene que "nuestro país tiene la
alternativa de adherir al TLC con Colombia y Perú, que ese es el mejor camino
para garantizar jurídicamente el acceso de nuestros productos al mercado
europeo y que en ese escenario el SGP carece de interés". Los altos funcionarios
de la UE han manifestado, asimismo, que para los países que han concluido ya el
TLC como Colombia y Perú, y Centroamérica, pero cuyos procesos de ratificación
pueden ser demorados, habrá un período de transición en el que continuarán los
beneficios del SGP+ hasta la entrada en vigor de los TLC. La voluntad política
expresada por el Ecuador, a través de la citada comunicación del Viceministro de
Comercio, sobre la incorporación al citado Acuerdo Comercial con Colombia y
Perú, que es el único sobre la mesa de negociación, va al encuentro de la tesis
europea y prácticamente anula toda posibilidad de receptividad al pedido
ecuatoriano de enmienda de la actual Propuesta de la Comisión sobre el SGP,
que excluiría del beneficio a los países de renta media alta como el Ecuador.

A ello hay que agregar que la eventual exclusión del SGP+ y la
voluntad política del Ecuador de volver a las negociaciones para adherir al TLC
con Colombia y Perú, que es la lectura unívoca europea de la comunicación del
Viceministro de Comercio, serán utilizadas por la UE como elementos de presión
para nuestro país, en alianza con la oposición política, los sectores empresariales
y determinados medios de comunicación que impulsan a ultranza la suscripción de
este tipo de Acuerdos Comerciales.

En ese escenario los Embajadores ecuatorianos en los distintos
Estados Miembros de la UE, que deberán realizar la gestión instruida por usted
sobre el SGP, muy probablemente recibirán respuestas negativas sobre la base
de una comunicación oficia| de nuestro propio país, que, como he explicado, va al
encuentro de la tesis europea de suscribir Acuerdos de Libre Comercio y,
consecuentemente, eliminar los beneficios del esquema SGP para varios países,
entre ellos el Ecuador.

A todo lo anterior también se debe agregar que la voluntad expresada
por el Viceministro de Comercio de reanudar las negociaciones con la UE para
participar en el TLC concluido con Colombia y Perú es, como bien señala usted,
incompatible con la posible adhesión al MERCOSUR por obvias razones de orden
político, técnico-jurídico, comercial, etc. Esta incompatibilidad es perfectamente 
conocida por la Unión Europea, por el MERCOSUR y naturalmente por el
Ecuador. ¿Cabe, entonces, manifestar oficialmente a la UE la voluntad de concluir 
de manera expedita el Acuerdo Comercial, mientras el MERCOSUR ha acogido
ya el pedido ecuatoriano y ha conformado un grupo de trabajo para en 180 días
identificar y trabajar todos los aspectos relativos a la adhesión de nuestro país a
ese bloque de integración? La respuesta es obvia y obvios son los perjuicios para
la imagen de seriedad que toda política exterior debe tener.

	Hoy el diario "El Comercio" publica una entrevista al Viceministro de
Comercio Exterior de la Cancillería, bajo el título: NO nos interesa adherirnos al 
"MERCOSUR", en 	la cual también se refiere a las negociaciones con la UE. En
esta misma fecha, en el portal "Ecuadorinmediato", figura una larga entrevista al 
Presidente de la República, bajo el título: "Jefe de Estado apoya MERCOSUR y
rechaza TLC con la Unión Europea". En tal entrevista el Presidente Correa, como
siempre, rechazó la posibilidad de suscribir un TLC con la Unión Europea y
descartó las presiones de los grupos de poder y sectores interesados en ese tipo
de acuerdos. Añadió que el Ecuador está en el rumbo correcto al promover
procesos integracionistas inteligentes y acercándose a bloques económicos más
cercanos a nuestras visiones, intereses estratégicos y realidad, como el
MERCOSUR.

Las declaraciones del Jefe del Estado son claras y seguramente
suscitarán una lectura unívoca en todos nuestros interlocutores europeos y
latinoamericanos. Quizás en nuestro país no haya interpretaciones sobre la base
de juegos de lenguaje y giros idiomás, y no se vuelva a repetir que el Ecuador
negocia con la UE un Acuerdo de Comercio para el desarrollo o un Acuerdo
diferente de aquel concluido con Colombia y Perú. Toda Acuerdo Comercial con
la UE es incompatible con la posible adhesión al MERCOSUR, pero
fundamentalmente hay que subrayar, una vez más, que la Unión Europea
solamente negocia TLC, agresivos y duros, de aquellos que rechaza el Presidente
CorPa y el modelo de desarrollo que promueve el Gobierno Nacional. El Acuerdo
Comercial concluido con Colombia y Perú, al que adheririá el Ecuador, es un TLC
y todas las partes así lo reconocen. El Ecuador, al negociar su adhesión a ese
instrumento, podría conseguir algunas particularidades en la profundidad de
determinados compromisos o en los plazos de ejecución, pero el Convenio será
en lo sustantivo, en sus fines, en sus modalidades y en sus efectos un TLC de
aquellos que rechaza el Jefe del Estado.

El perjuicio para las gestiones a favor del SGP está hecho con el
envío de la comunicación sobre la reanudación de negociaciones con la UE,
ejercicio inútil dadas las características y alcance del TLC que propone la UE y las
nuevas prioridades de nuestra política exterior, entre ellas la posible adhesión al
MERCOSUR. A mi juicio, es indispensable clarificar definitivamente nuestra
posición según las declaraciones del Presidente de la República y terminar con
posiciones ambivalentes muy perjudiciales para nuestro país. En ese sentido
sugiero las siguientes acciones:

**[omitido]**

Quedo a la espera de sus comentarios e instrucciones para el mejor
cumplimiento de la gestión anotada.

Muy atentamente,

MECUADOR.BRU.CE